martes, 20 de agosto de 2019

[Reseña] A la caza de Jack el destripador

Título: A la caza de Jack el destripador.
Título original: Stalking Jack the Ripper.
Autor: Kerri Maniscalco.
Editorial: Puck.
Libros: 1/4.
Páginas: 352.
Puntuación: 



Sinopsis:
Audrey Rose Wadsworth, de diecisiete años, nació como la hija de un Lord, con toda una vida de riqueza y privilegios por delante. Pero entre las fiestas de té y los vestidos de seda lleva una vida secreta prohibida.

En contra de los deseos de su severo padre y las expectativas de la sociedad, Audrey se escapa frecuentemente al laboratorio de su tío para estudiar la espantosa práctica de la medicina forense. Cuando su trabajo en una serie de cadáveres asesinados salvajemente la arrastra a la investigación de un asesino serial, su búsqueda de respuestas la llevará muy cerca de su propio mundo protegido.

Las vueltas y los increíbles giros de esta historia, acompañados por fotografías reales y siniestras de la época, harán que este deslumbrante debut de la autora Kerri Maniscalco, best seller #1 del New York Times, sea imposible de olvidar.


Opinión personal:
Sé que no es lo correcto, pero desde el momento en que vi la portada de este libro tuve una enorme necesidad de querer leerlo. Cuando tuve oportunidad de comprarlo en inglés no pude hacerlo, y algunas semanas después comencé a buscarlo, justo cuando creí que tendría que aguantarme y leerlo en otro idioma Puck lo anunció como una de sus novedades, así que no perdí mi oportunidad.

En "A la caza de Jack el destripador", conocemos a Audrey Rose, una chica que perdió a su madre y esta dispuesta a vivir como "marginada" por la sociedad, con tal de aprender y hacer tareas que no son aptas para las mujeres de su época. Por las condiciones en las que murió su madre, y las conductas extremas de su padre para evitar que sus hijos se contagien de algo, ella esta convencida de querer convertirse en médico forense, y justamente el hermano menor de su padre es un médico que dejó la medicina con los vivos, para dedicarse a tratar con muertos. Debido a la época, ella tiene que tomar sus clases en solitario, allí es donde conoce a Thomas Cresswell, un chico presuntuoso que al igual que ella tiene una gran pasión por las autopsias. La vida de ambos se relacionará cuando comiencen los asesinatos de Jack el destripador y estén trabajando de cerca en el caso.

Con esta historia me pasó por primera vez algo que muchos otros comentan: esperas tanto de un libro, por comentarios de otras personas, y cuando tienes oportunidad de leerlo, no resulta tan genial como esperabas. Y tampoco es que no me haya gustado la historia. Es simplemente que no llegó a cubrir todo aquello que estaba imaginando. 

Hablemos un poco de la parte genial que tiene este libro, la autora aclaró que se tomo muchas libertades en cuanto fechas y nombres, para que pudieran cuadrar con la historia. Lo cual realmente no incomoda si no están informados de lo que realmente paso con este asesino. Parte del encantó de este libro es justo las libertades que se ha tomado Kerri, ella creo una nueva versión del asesino y esto ajusta perfectamente para toda la saga que se ha creado. La forma en que se van encontrando las pistas y como cada cosa consigue encajar en la parte final, demuestra que la autora si se tomó su tiempo en informarse como ocurrió todo.

Si bien, por momentos la personalidad de la protagonista no es del todo la más genial del universo. Al estar ambientada en la época Victoriana, puedo entender algunas de sus acciones; lo que quiero remarcar es esa libertad que la autora le ha dado. A final de cuentas, Audrey Rose era una chica adelantada a su época, y de aquellas que se negaba a aceptar que una mujer solo servia para ser una esposa. 

¿Mi problema con el libro? Hay dos cosas que me hicieron desanimarme y bajarle la calificación, la primera es que al ser un libro catalogado como thriller, esperaba encontrarme con escenas macabras. El libro tiene algunas ilustraciones y yo estaba muy preparada para ver cosas gráficas. En algunos puntos las descripciones de los cadáveres si son "explícitas", pero también se nota que la autora no quiso hacerlas más escabrosas por la salud mental del público al que va dirigido. La segunda... ¿qué clase de final es ese? O sea, si me gusto mucho la idea y el giro de tuerca que la autora propone al revelar la verdadera identidad del asesino, sin embargo, a mi parecer la acción queda corta y realmente no pasa nada. En todo momento Audrey se queda como: solo puedo ver y no decir nada. ¡Y YA! No hubo ningún intento de forcejeo, o algo en donde el malo demostrará toda esa perversión que lo caracterizaba con acciones. Solo fue como un: entiendo porque lo haces, pero no hagas.  El "final" que le dan al asesino que tembló miedo en Londres, pasa sin pena o gloria.

Sinceramente, esperaba más cosas que hicieran que realmente este fuera un thriller juvenil y no se enfocará solo en un romance de época. Aún así, habrá muchas personas que van a amarlo y no querer soltarlo, ya que el protagonista masculino cumple con convertirse en un nuevo amor literario.

1 comentario:

  1. Se debe tener respeto por toda obra, pues el mero hecho de que un autor concluya una historia es digno de encomio, y más aún lo es cuando se trata de una labor tan extensa y minuciosa como resulta "A la caza de Jack el Destripador". Toda lectura a su vez es subjetiva, y aquello que a un lector le agrada o, incluso, le fascina, deja indiferente a otro, y hasta le rechina. Dicho lo cual, señalaré que me costó mucho leer esta novela y tomarle el gusto a su trama, pese a que aborda un tema muy atrayente. No pude quitarme esa sensación de irrealidad que permea el libro. La técnica de usar a un personaje femenino narrando en primera persona me pareció un error. Un tributo excesivo a un público juvenil en detrimento de lectores de mayor edad. Considero que una historia potencialmente muy interesante se estropeó por esos permanentes toques de novela rosa que se le intercalan. El enamoramiento de la protagonista respecto de Thomas, el apuesto asistente de su tío el forense, me parece un ejemplo de esa orientación fallida del argumento. En fin, mucha fantasía teñida de rosa que, en mi modesto criterio, terminó destruyendo el corazón de la historia. Esa mezcla de géneros (romántico, misterio, gótico, etc) me hizo demasiado densa la lectura dejándome el sabor de que se desperdició una ingeniosa idea, que quedó eclipsado el talento, que por momentos nos muestra la escritora, y también su arduo trabajo de documentación sobre la época victoriana y los crímenes del destripador de Whitechapel.

    ResponderEliminar